LCV y Chispa Dicen No a la Estafa de Energía Sucia de la Administración Trump

En cada oportunidad que se presenta, la administración Trump ha puesto a los contaminadores por encima de la gente. En este momento están trabajando para reemplazar el Plan de Energía Limpia del presidente Obama con una regla que podría llegar a causar 1,400 muertes prematuras, según cálculos de la misma administración. De hecho, esta administración está tan decidida en sacar a la gente del proceso de toma de decisiones que solamente tuvieron una sola sesión pública, en Chicago, para recabar opiniones sobre la propuesta, cuyo título más preciso es la Estafa de la Energía Sucia.

El Plan de Energía Limpia fue el paso más grande que jamás se haya tomado para combatir los impactos catastróficos del cambio climático y nos hubiera ayudado a cumplir con nuestras metas del Acuerdo Climático de París. El cambio climático está afectando nuestras comunidades ahora—desde los devastadores incendios forestales, inundaciones que han roto récords, sequías y huracanes cada vez más intensos. Debemos procurar que de ahora en adelante las comunidades – particularmente las de bajos recursos y las comunidades de color — ya no padecerán las consecuencias negativas de los ataques que esta administración está lanzando contra nuestra salud y por su falta de acciones para combatir el cambio climático.

Tres miembros del personal de LCV y Chispa viajaron a Chicago para dejar en claro nuestra oposición hacia esta desastrosa propuesta y garantizar que fuera escuchada.

Julio Zúñiga, un organizador con Chispa Arizona, dio a conocer las dificultades que enfrentan los estudiantes de high school que él entrena en el sur de Phoenix, Arizona: “Es difícil ver que tantos de ellos padecen de extenuantes enfermedades respiratorias. Nuestra escuela se localiza en un área con altos niveles de contaminación … Esta Estafa de Energía Sucia es inaceptable. No podemos poner las vidas de los niños latinos en riesgo, obligándolos a perderse de oportunidades académicas y atléticas a causa de ataques de asma que son prevenibles.”

Katherine Lorenzo, una organizadora senior con Chispa Nevada, expresó a la EPA que, “Derogar y sustituir al Plan de Energía Limpia sería un ataque directo contra las comunidades latinas que ya han padecido de manera desproporcionada los efectos del cambio climático … Latinos sufren de tasas más altas de asma y pagan el precio con su salud, empleos y futuro. Lo sé porque lo veo diariamente — entre los compañeros organizadores, en voluntarios, y en sus hijos.”

 

Como lo dijo Sara Chieffo, Vicepresidente de Asuntos Gubernamentales de LCV “Este anteproyecto también deja de hacer lo que es mejor para las decenas de millones de personas en este país que padecen de asma y de otras condiciones respiratorias agravadas por la contaminación del aire. Prolongar el racismo ambiental y sistémico en este país ha significado que las comunidades de color y comunidades de menores recursos son las que cargan con el mayor impacto por nuestra dependencia en los sucios combustibles fósiles.”

Lee los testimonios completos de Julio, Katherine, y Sara a continuación:

JULIO ZÚÑIGA

Hola, mi nombre es Julio Zúñiga. Soy organizador con Chispa Arizona, un programa de organización comunitaria de la Liga de Votantes por la Conservación. Estoy aquí para pedirles que rechacen la propuesta de la administraciónTrump de derogar el Plan de Energía Limpia y detener sus esfuerzos para reemplazarlo con esta Estafa de Energía Sucia que pondría a mi comunidad en riesgo.

Quiero compartir con ustedes el día de hoy lo que se siente ver a tus alumnos tener dificultades para respirar cada día.

Soy entrenador de deportes en una high school en la zona sur de Phoenix, una zona de la ciudad donde viven muchas familias de color. Entreno al equipo de pista y campo femenil, un grupo de jóvenes motivadas que sueñan en conseguir becas para la universidad. La mayoría de mis alumnas provienen de familias negras o latinas de escasos recursos, familias que probablemente no pueden mandar a sus hijos a la universidad sin ayuda financiera. Como inmigrante latino que creció pobre e indocumentado y que batalló para graduarse de la universidad, sé lo que es esto. Estoy muy orgulloso de mi equipo y de mis estudiantes deportistas.

Es por esto que ha sido duro ver cuántos de ellos padecen de extenuantes enfermedades respiratorias. Nuestra escuela se localiza en un área con altos niveles de contaminación, a unas millas de distancia de un aeropuerto grande, de tres carreteras, y de unas cuantas plantas industriales. Varios de mis estudiantes corren y entrenan cada día con inhaladores en sus bolsillos. Cuatro de cada 20 estudiantes en mi equipo han tenido ataques de asma en el entrenamiento. Cuatro. Cuatro veces en el transcurso del año pasado he sido testigo en la pista de jóvenes dobladas por el dolor, con dificultades para respirar.

Nunca olvidaré la primera vez que esto sucedió. Cuando mi alumna Jessica comenzó a ahogarse por la falta de aire justo frente a mí. Yo no sabía qué hacer ni cómo ayudarla. Al principio pensé que le estaba dando un ataque de ansiedad, hasta que me di cuenta de que respirar— el acto mismo de respirar— era el problema.

Jessica se puso tan mal por su enfermedad respiratoria que se pasó varias semanas en el hospital y no regresó a la escuela por casi un mes. Una vez que regresó, estaba demasiado débil para continuar su entrenamiento. Su temporada se había terminado. Jessica cursa el segundo año de high school y este incidente la atrasó un nivel escolar completo en su deporte de pista y campo. Esto disminuye sus posibilidades de recibir una beca deportiva para la universidad.

Como entrenador, estás acostumbrado a ser un poco estricto con tus estudiantes. Quieres motivarlos, y no quieres escuchar excusas. Pero ahora sé que si uno de mis alumnos dice que no puede correr, cinco de cada diez veces es porque están batallando con su asma. Así que ahora estoy haciendo una nueva serie de preguntas en cada entrenamiento: ¿Trajiste tu inhalador? ¿Cómo estuvo tu asma hoy? ¿Estás teniendo dificultad para respirar?

Es desolador estar en esta posición. Pero no me sorprende. Las comunidades de color de donde provienen mis estudiantes tienen más probabilidades de cargar con el yugo de la contaminación. Las familias de color tienen más probabilidades de vivir en vecindarios con niveles más altos de toxinas en el aire. Los latinos están un 60% más propensos a visitar el hospital por asma que sus compañeros blancos no hispanos. Los niños latinos tienen el doble de posibilidades de morir por ataques de asma comparados con niños blancos no hispanos.

Sí, escuchaste bien: Los niños latinos tienen el doble de probabilidades de terminar en el hospital por ataques de asma. En Arizona, la American Lung Association (o ALA, por sus siglas en inglés) encontró que existen 131,515 niños con asma infantil. A principios de este año, ALA colocó a la zona metropolitana de Phoenix como la 8ª ciudad más contaminada por ozono en el país. Estos niveles de contaminación no solamente afectan a los niños con dificultades para respirar, sino que dañan a su familia entera. Los padres tienen que faltar al trabajo, los estudiantes faltan a la escuela y las familias acumulan cuentas médicas exorbitantes en visitas al doctor y hospitalizaciones, sin mencionar el costo emocional.

Puedo ver el efecto dominó cada día no tan sólo como entrenador, sino como organizador con Chispa Arizona. Me uní a Chispa porque después de ver las injusticias que las comunidades de color y de bajos recursos aguantan, quería trabajar para una organización que estuviera luchando no tan sólo a favor del medio ambiente sino también por mi comunidad y por los derechos de mis estudiantes a tener aire limpio y un futuro saludable. Trabajar con Chispa me ha permitido abogar para poner punto final a la contaminación por hidrocarburos, desde pedirle a Arizona que cambie de autobuses escolares que operan con diesel a autobuses eléctricos, cero emisiones hasta exigirle a nuestros funcionarios electos que respalden un 50% de energía renovable para el 2050.

Hoy me siento menos indefenso de cómo me sentía aquella espantosa tarde, viendo a Jessica mientras sufría por su ataque de asma. Porque ahora sé qué puedo hacer algo más por nuestros niños. El Plan de Energía Limpia ayudaría a proteger a comunidades como la nuestra poniendo límites a la contaminación por carbono proveniente de las plantas generadoras de electricidad. Si fuera aprobado, el Plan de Energía Limpia evitaría hasta 90,000 ataques de asma en niños, 300,000 días de ausencias laborales y escolares, y 3,600 muertes prematuras cada año para el 2030. En comparación, la propuesta de la administración Trump costaría hasta 1,4000 vidas cada año para el 2030.

Esta Estafa de Energía Sucia es inaceptable. No podemos poner las vidas de los niños latinos en riesgo, obligándolos a perderse de oportunidades académicas y atléticas por ataques de asma que son prevenibles. Al derogar el Plan de Energía Limpia y sustituirlo con esta Estafa de la Energía Sucia, les estamos robando a nuestros niños un futuro saludable.

Nuestros hijos necesitan y merecen vivir en comunidades con aire limpio. Les pido que rechacen esta propuesta y en su lugar implementen el Plan de Energía Limpia.

 

KATHERINE LORENZO

Hola y gracias por la oportunidad de ofrecer mi testimonio el día de hoy. Me llamo Katherine Lorenzo y soy de Las Vegas. Estoy aquí como Organizadora Senior con Chispa Nevada, un programa de organización comunitaria de la Liga de Votantes por la Conservación, y he venido a pedirles que rechacen la Estafa de la Energía Sucia de Donald Trump y del Administrador Interino de la Agencia Federal de Protección Ambiental Andrew Wheeler.

Ser organizadora de bases es algo que me apasiona de verdad. Me inicié en el campo de la organización comunitaria cuando era adolescente, registrando votantes en los vecindarios latinos del sur de Nevada donde crecí. Desde que me uní a Chispa Nevada hace dos años, he llegado a conocer y a aprender de docenas, si no es que centenas, de madres, padres, niños, estudiantes y miembros de la comunidad que están consternados por el cambio climático, la contaminación ambiental, y el futuro de la siguiente generación. Desde que nos enteramos del plan de la administración Trump de derogar y sustituir el Plan de Energía Limpia, hemos estado un poco más preocupados.

Derogar y sustituir el Plan de Energía Limpia sería un ataque directo contra las comunidades latinas que ya padecen de manera excesiva los efectos del cambio climático. En Nevada, nuestras comunidades batallan para respirar en ciudades y en condados que han recibido calificaciones reprobatorias. Las Vegas ya ha alcanzado el puesto de la 12a ciudad más contaminada en el país en el ranking de la American Lung Association este año. Más de 44,000 niños y más de 180,000 adultos actualmente padecen de asma en el estado. Los latinos padecen asma a tasas más altas y están pagando el precio con su salud, sus empleos y su futuro. Lo sé porque lo veo diariamente — en mis compañeros organizadores, en voluntarios, y en sus hijos.

Lo veo en Jacob, uno de nuestros promotores juveniles. Jacob es apenas un adolescente pero ha padecido asma por años, de hecho su asma ha empeorado a tal punto que está tomando esteroides. Sus familiares han tenido que cambiar sus vidas completamente a raíz de esto, y han tenido que alterar su rutina diaria y su presupuesto familiar para poder acomodar más visitas al doctor y viajes al hospital. Lo veo en Pablo, amigo de Jacob, quien apenas fue diagnosticado con asma y está comenzando una nueva y difícil trayectoria. Lo veo en William, el hijo de 3 años de nuestro director de programa a nivel estatal quien tuvo su primer ataque de asma este verano y pasó casi una semana en el hospital, respirando con ayuda de sondas.

Aunque los ataques de asma son prevenibles y los efectos del cambio climático se pueden reducir, y en Chispa Nevada estamos contraatacando organizando a los residentes de color de Nevada en torno a la campaña Clean Buses for Healthy Niños, un esfuerzo para exigir al estado que use los fondos de la multa pagada por Volkswagen para reemplazar los autobuses escolares de sucio diesel con autobuses eléctricos cero emisiones. También estamos haciendo un llamado a Nevada para que libere su potencial de energía limpia aumentando la porción de energía que obtenemos de fuentes renovables al 50 por ciento para el 2030. Y le estamos dando a miembros de nuestra comunidad las herramientas que necesitan para organizar a sus propias familias y sus amigos para que alcen la voz cuando vean o experimenten injusticias ambientales.

Porque los latinos queremos que nuestros funcionarios electos tomen manos a la obra. Casi 80 por ciento de los latinos ven al cambio climático como un problema serio y un 90 por ciento quiere ver acciones para enfrentarlo. Los latinos reconocen que la mejor manera para reducir la contaminación que vuelve el cambio climático incluso peor, es hacer una transición hacia energía renovable y limpia. De hecho, un 86 por ciento ya apoya establecer límites a la contaminación por carbono proveniente de plantas generadoras de electricidad como lo hace el Plan de Energía Limpia.

Al ser organizadora, sé eI trabajo que cuesta que el público apoye un proyecto. Y vimos que la EPA recibió más de 8 millones de comentarios en apoyo al Plan de Energía Limpia. La administración Trump ha ignorado este enorme apoyo del público, y en vez de eso ha escogido poner los intereses de los contaminadores por encima de la salud de la gente. Con esta Estafa de Energía Sucia, Wheeler absuelve a los contaminadores a costa de nuestra salud. No podemos dejar que se salgan con la suya.

Lo que me emociona más y me llama a salir a organizar todos los días es saber que cada vez más de nuestros voluntarios están compartiendo sus historias y usando sus voces para exigirle cuentas a nuestros representantes. La contaminación tóxica está enfermando a nuestros hijos y está volviendo nuestro aire más peligroso para respirar. Los latinos quieren ver que el Plan de Energía Limpia se fortalezca, no que se revoque. Ya no nos vamos a quedar al margen. Los latinos están contando con ustedes para decir que no a esta peligrosa Estafa de Energía Sucia y para respaldar las protecciones del Plan de Energía Limpia que salva vidas.

Gracias por su tiempo.

 

SARA CHIEFFO

Mi nombre es Sara Chieffo, y estoy aquí hoy en mi papel de madre preocupada y también como la Vicepresidente de Asuntos Gubernamentales de la Liga de Votantes por la Conservación. La Liga de Votantes por la Conservación tiene más de 2 millones de miembros por todo el país, y nuestra misión es convertir los valores ambientales en prioridades nacionales, estatales y locales. Trabajamos para potenciar estas metas en cercana colaboración con el Movimiento de Votantes por la Conservación (Conservation Voter Movement), una red de alrededor de 30 colaboradores estatales, que incluyen al Illinois Environmental Council.

Gracias por esta oportunidad. Me encuentro aquí para declarar mi férrea oposición al esfuerzo del Presidente Trump y del Administrador Interino Andrew Wheeler de la Environmental Protection Agency de debilitar el Plan de Energía Limpia y reemplazarlo con una propuesta que da marcha atrás y que es letal. Si bien es cierto que esta administración ha denominado su propuesta como “Regla de Energía Limpia Costeable,” es más acertado llamarla la Estafa de Energía Sucia.

En términos simples, el anteproyecto de la EPA prioriza las ganancias de los contaminadores por encima de la salud de la gente y de un clima seguro y estable para nuestros hijos y para generaciones futuras. Se hace de la vista gorda frente a los impactos del cambio climático que están perjudicando a las comunidades de todo nuestro país – desde incendios forestales rompiendo récords en la Costa Oeste, sequías y períodos de calor excesivo, hasta huracanes de mayor intensidad e inundaciones históricas que han afectado a las Carolinas, Texas, Florida, y Louisiana. El Huracán María fue una de las tormentas más devastadoras en la historia y es inaceptable que un año después Puerto Rico aún no ha recibido el apoyo que necesita para su recuperación y reconstrucción.

Este anteproyecto también abandona la idea de hacer lo que es mejor para las decenas de millones de personas en este país que padecen asma y otros padecimientos respiratorios agravados por la contaminación del aire. Prolonga el racismo ambiental y sistémico en este país lo cual ha dado como resultado que comunidades de color y comunidades de menores recursos en este país sean las que tengan que cargar con el peso de nuestra dependencia en los sucios combustibles fósiles.

Esta propuesta busca enterrar al Plan de Energía Limpia, el cual establece a nivel federal los primeros límites a la contaminación por carbono proveniente de plantas generadoras de electricidad– una importante fuente de contaminación que agudiza el cambio climático – y facilitó una transición a la economía de energía limpia. El Plan de Energía Limpia fue el resultado de un esfuerzo sin precedentes de difusión pública que incluyó cuatro audiencias públicas de dos días de duración y más de 8 millones de comentarios a la EPA en apoyo al establecimiento de normas para limitar la contaminación por carbono provenientes de plantas generadoras de electricidad nuevas y existentes– el mayor número de comentarios recibidos por una agencia. El Plan de Energía Limpia también daba a los estados la flexibilidad de crear sus propios planes para reducir emisiones y hacer una transición a fuentes de energía más limpias.

El propio análisis que hizo esta administración del Plan de Energía Limpia indica que hubiera resultado en beneficios significativos en el clima y en la salud, incluyendo la prevención de casi 4,500 muertes prematuras cada año para el 2030, evitando decenas de miles de ataques de asma, y cientos de miles de días de ausentismo laboral y escolar.

El análisis hecho por esta administración admite que el anteproyecto que estamos discutiendo hoy en día resultará en 1,400 muertes para el 2030. Esto es simplemente inaceptable. La EPA puede y debe hacer algo más. La realidad es que la escala de la crisis climática significa que el Plan de Energía Limpia debe de fortalecerse, no diluirse.

Cuando era niña, recuerdo lo nerviosa que me ponía cuando mi hermana gemela tenía que recibir tratamientos en casa o cuando la tenían que llevar al hospital a media noche por otro más de sus severos ataques de asma. Este verano, estaba de visita en el sur de Oregon y el aire estaba espeso y lleno de humo por los incendios forestales que estaban consumiendo los terrenos de toda la región. El sol al salir parecía una esfera brillante de neón en el horizonte, mis pequeñas hijas se quejaban de que les ardían los ojos y que no podían respirar. Había estado así por semanas.

Pero a pesar de la aplastante evidencia y amplio apoyo del público para el Plan de Energía Limpia y la acción climática, Trump y Wheeler se están concentrando en complacer a un número de grandes contaminadores. Y, esto es parte de un patrón que es demasiado familiar para esta administración quienes, desde el primer día, han intentado bloquear de manera sistemática los avances a favor del clima al sacar a Estados Unidos del histórico Acuerdo Climático de París, dando marcha atrás a medidas sensatas para las normas de autos limpios, y anular los límites de contaminación por metano y otras cosas más.

Es el momento de que la EPA regrese a su misión central de proteger nuestra salud y nuestro medio ambiente. Es por eso que me siento orgullosa de unirme a los demás aquí presentes el día de hoy para respaldar las protecciones para el aire limpio que salvan vidas y que fueron establecidas por el Plan de Energía Limpia, y para decirle que no al programa de Trump y de Wheeler de hundirlas.

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